No deje que se acumule agua en la manguera.
Dejar agua en la manguera puede causar problemas con bacterias no deseadas en el embudo interior de la manguera. Esto puede causar problemas de degradación en el tubo interior, por lo que después de cada uso, drene todo el exceso de agua antes de guardar la manguera. Es por eso que siempre debe dejar que la manguera se seque cada vez que la use. La presión del agua puede acumularse si hay exceso de agua, lo que puede provocar que la manguera reviente. Cierre el agua en el grifo y deje que la manguera se drene. Incline la manguera de jardín hacia abajo para que el exceso de agua pueda drenar fácilmente.
Tenga en cuenta las condiciones más frías
El agua se expande cuando se congela, lo que significa que si dejas agua en la manguera durante el invierno, el agua puede congelarse, expandirse y provocar la aparición de grietas y agujeros en el revestimiento. El cuidado de la manguera durante el invierno consiste principalmente en almacenarla correctamente y evitar exponerla a temperaturas gélidas que podrían afectar el material de la manguera.
Evite la luz solar directa
En los meses de verano, tenga cuidado de limpiar la manguera del exceso de agua después de cada uso. En verano, el agua sobrante puede calentarse si se expone a los rayos del sol, lo que puede dañar la goma. La luz solar directa puede dañar, agrietar o romper la capa exterior de la manguera. El agua que queda dentro del tubo también puede calentarse y dañar potencialmente el revestimiento interior. Los rayos UV, con el tiempo, también pueden dañar el revestimiento exterior de la manguera, así que trate de guardar la manguera fuera de la luz solar directa. Si esto es inevitable, use una cubierta para mangueras.
No utilice la boquilla de la manguera como mango.
Si maniobra la manguera con la boquilla, puede dañar la conexión de la boquilla y provocar fugas. Arrastrar la manguera de esta manera no ayudará a las piezas de conexión, por lo que siempre vale la pena mover la manguera cuando todavía esté enrollada, si es posible.
Guarde la manguera adecuadamente después de usarla.
Evite dejar la manguera enredada en el césped después de usarla. Esto puede crear torceduras en el revestimiento de la manguera, lo que puede acabar provocando grietas y desgarros. Las opciones de almacenamiento adecuadas, como un carrete para mangueras, mantienen la manguera en buenas condiciones durante todo el año y la mantienen segura y fuera del camino, donde no solo puede estar expuesta a condiciones climáticas más duras, sino que también puede ser un peligro de tropiezo.

